19 octubre, 2026

Independiente y General Urquiza mandan en la liga de las Colonias

C A Baylina

La disputa de la fecha 9 del Torneo Clausura de la Liga de las Colonias dejó una lucha apasionante en lo más alto de la tabla. Ahora son dos los equipos que comparten la punta con 20 puntos: Independiente de Jubileo y General Urquiza.

El Rojo de Jubileo hizo los deberes y superó por la mínima diferencia a La Suiza para seguir bien arriba. Por su parte, General Urquiza rescató un punto sobre la hora al igualar 1-1 frente a Hambis, un resultado que le permite mantenerse en lo más alto.

Pero ojo, porque atrás vienen dos que no les pierden pisada. Huracán y Berduc, ambos con 18 unidades, siguen al acecho y prometen dar pelea hasta el final.

El Globo tuvo una actuación contundente y goleó 3-0 a Baylina, demostrando que está dispuesto a dar batalla por el campeonato. Berduc, en tanto, consiguió un triunfazo agónico al imponerse por la mínima ante Vázquez, sumando tres puntos de oro para mantenerse en la conversación.

CUATRO EQUIPOS, UNA MISMA ILUSIÓN

Independiente de Jubileo y General Urquiza lideran con 20 puntos, pero Huracán y Berduc están a solo dos unidades. Con varias fechas por delante, cada partido empieza a jugarse como una final.

¡El Torneo Clausura está al rojo vivo y en la Liga de las Colonias nadie se quiere bajar de la pelea!

EL PIBE DE ORO, EL GRITO DEL ROJO: INDEPENDIENTE GANÓ Y SE TREPÓ A LA CIMA

LA LIGA DE LAS COLONIAS | TORNEO CLAUSURA – FECHA 9

Hay victorias que valen mucho más que tres puntos. Independiente de Jubileo lo sabe, porque tuvo que trabajar, insistir y sufrir hasta encontrar el premio. Con un gol del pibe de oro, Bruno Segovia, el Rojo venció por la mínima a La Suiza y se subió a lo más alto del Torneo Clausura. ¡Triunfazo de candidato!

EL ROJO MERECIÓ MÁS, PERO LA PELOTA NO QUERÍA ENTRAR

Independiente fue más en el primer tiempo y generó varias situaciones clarísimas para abrir el marcador. Sin embargo, se encontró con un Lázaro Amarillo inspirado, decidido a convertirse en la gran figura de la tarde.

Primero, el arquero de La Suiza le ahogó el grito a Segovia con una atajada espectacular. Después, volvió a lucirse ante un remate de Ruiz Díaz y, como si fuera poco, el poste derecho también jugó para el conjunto suizo tras un intento de Esteban Morilla.

El Rojo acumulaba méritos, pero le faltaba lo más importante: la puntada final.

La Suiza también tuvo su oportunidad para lastimar. Daian González quedó ante una situación favorable, aunque no encontró la precisión necesaria para cambiar la historia. El partido seguía abierto y la incertidumbre crecía.

UNA LESIÓN QUE APAGÓ A LA FIGURA

El complemento trajo una noticia que golpeó a La Suiza: la lesión de Lázaro Amarillo, quien hasta ese momento había sido determinante para mantener el cero.

El arquero, protagonista de una actuación sobresaliente, debió dejar atrás su gran tarde en medio del desconsuelo. Había sido una muralla bajo los tres palos y su salida representó un duro golpe para su equipo.

En ese momento de tristeza, una sonrisa especial, la de la bella Aixa, apareció para darle algo de consuelo al uno.

HASTA QUE APARECIÓ EL PIBE DE ORO

Pero volvamos a la pelota, porque todavía quedaba mucho por contar.

Independiente seguía buscando el gol que le permitiera dar el salto a la punta, mientras La Suiza apostaba al contragolpe y amenazaba con arruinarle la fiesta al Rojo.

Uno necesitaba ganar para treparse a la cima; el otro soñaba con dar el golpe de la fecha.

Y cuando el partido pedía un héroe, entró en escena Bruno Segovia.

El pibe de oro apareció para marcar el único tanto del encuentro y desatar el festejo de Independiente de Jubileo. Un gol que valió tres puntos, que premió la insistencia del Rojo y que terminó inclinando una historia mucho más complicada de lo que el resultado puede sugerir.

TRES PUNTOS DE ORO Y A MIRAR A TODOS DESDE ARRIBA

Independiente hizo su trabajo, ganó por la mínima y alcanzó los 20 puntos para compartir el liderazgo del Torneo Clausura con General Urquiza.

No fue una victoria sencilla, pero sí una de esas que alimentan la ilusión de cualquier candidato. El Rojo tuvo ocasiones para liquidarlo antes, sufrió más de la cuenta y necesitó de su pibe de oro para resolver una tarde cargada de emociones.

En Jubileo festejan a lo grande: Independiente está en la cima y Bruno Segovia ya tiene su lugar en la historia de una victoria que puede valer muchísimo.

INDEPENDIENTE GANÓ, TREPÓ A LA PUNTA Y SE ILUSIONA. ¡EL CLAUSURA ESTÁ AL ROJO VIVO!

¡EL GLOBO GOLEÓ Y SE PRENDE EN LA PELEA!

¡Que nadie se atreva a descartar a Huracán! El Globo de Colonia Hocker sacó a relucir su protagonismo, derrotó 3-0 a Baylina y quedó a solo dos puntos de la cima del Torneo Clausura. Con goles de Joaquín Zermathen, Liber Martínez y Germán Zuchuat, el equipo Hocker dio un nuevo golpe sobre la mesa y dejó en claro que quiere ser protagonista hasta el final.

Huracán ganó porque lo buscó desde el primer minuto, porque asumió el compromiso de pelear arriba y porque sabía que no podía dejar escapar una oportunidad semejante. ¡El Globo está más vivo que nunca!

DE ENTRADA, EL GLOBO AVISÓ

Desde el pitazo inicial, Huracán salió decidido a llevarse por delante a su rival. La primera advertencia llegó con un tremendo remate de larga distancia del capitán Luciano Faure, que encontró una buena respuesta del arquero Becker.

Y si el comienzo ya prometía emociones, el uno de Baylina empezaba a convertirse en una de las figuras de la tarde. Becker le ahogó el grito a Martínez con una atajada espectacular y sostuvo a su equipo cuando el Globo apretaba el acelerador.

Pero tanto fue Huracán que terminó encontrando su premio. De la mano de Liber Martínez, el conjunto de Colonia Hocker consiguió quebrar la resistencia rival y poner justicia en el marcador.

APARECIÓ EL GOLEADOR DEL TORNEO

Baylina intentó salir del asedio y encontrar respuestas para cambiar el desarrollo del partido, pero Huracán tenía más para ofrecer.

Cuando el primer tiempo se acercaba a su final, entró en escena el hombre que conoce como pocos el camino al gol: Joaquín Zermathen, el goleador del torneo.

El artillero no perdonó y estampó el 2-0 antes del descanso. Un golpe durísimo para Baylina y una inyección de confianza para un Globo que empezaba a encaminar una victoria fundamental.

UNA DEFENSA FIRME Y UN GOL PARA SELLAR LA FIESTA

En el complemento, Huracán mantuvo su protagonismo y siguió manejando los tiempos del encuentro.

Baylina buscó respuestas con Richard Otto y Retamar, mientras que algunos pases filtrados de «Boyo» Bogao intentaron encontrar espacios en una defensa que respondió con solidez.

El Globo no se desordenó, mantuvo el control y esperó su oportunidad para liquidar la historia.

Y a mediados del segundo tiempo llegó el golpe definitivo. Leo Martínez metió un pase perfecto para el histórico Germán Zuchuat, que definió ante la salida del arquero y estableció el 3-0 contundente.

Partido liquidado, festejo azulgrana y tres puntos de oro para un equipo que empieza a mirar la cima cada vez más de cerca.

EL GLOBO VUELA ALTO Y SUEÑA EN GRANDE

Huracán hizo los deberes, goleó, convenció y aprovechó la oportunidad para mantenerse prendido en la lucha por el campeonato.

Con 18 puntos, el equipo de Colonia Hocker quedó a solo dos unidades de los líderes, Independiente de Jubileo y General Urquiza, ambos con 20.

El mensaje está claro: Huracán quiere dar pelea hasta el final.

Con fútbol, contundencia y nombres propios que aparecen en los momentos justos, el Globo alimenta la ilusión de toda Colonia Hocker.

¡CON EL TIRO DEL FINAL! BERDUC LO GANÓ SOBRE LA HORA Y SIGUE EN LA PELEA

Hay goles que se gritan con el alma, victorias que se disfrutan el doble y finales que parecen escritos por el mismísimo destino. Berduc lo vivió en carne propia: cuando el reloj apretaba y el empate parecía sellado, apareció Axel Faure para empujarla y desatar la locura. Fue 1-0 ante Vázquez, con un gol agónico que vale mucho más que tres puntos. ¡Berduc sigue prendido!

BERDUC HIZO EL GASTO, PERO LE FALTABA EL GOL

No hay dudas: Berduc jugó mejor que Vázquez. El equipo salió decidido a buscar la victoria, consciente de que necesitaba sumar de a tres para no perder terreno en la pelea por el campeonato.

En el primer tiempo dominó las acciones, manejó la pelota y buscó los caminos para lastimar, pero estuvo en deuda con la definición. Generó situaciones, merodeó el área rival y dejó la sensación de que el gol podía llegar en cualquier momento.

Sin embargo, Vázquez, con sus armas y sus limitaciones, consiguió complicarle la tarde a un Berduc que empezaba a sentir la presión de los minutos.

EL RELOJ CORRÍA Y EL GOL NO LLEGABA

En el complemento, la historia no cambió demasiado. Berduc insistía, iba para adelante y trataba de encontrar espacios con paciencia, pero el tiempo se consumía y la pelota se negaba a entrar.

El conjunto de Berduc buscaba por todos los medios, aunque cada oportunidad desperdiciada alimentaba la incertidumbre. Vázquez resistía como podía y parecía llevarse un punto valioso de una cancha donde el rival había hecho méritos suficientes para ganar.

Pero el fútbol siempre guarda una última página. Y esta vez, la historia tuvo final feliz para Berduc.

AXEL FAURE, EL HÉROE DE LA ÚLTIMA PELOTA

Cuando restaban apenas tres minutos para el final, llegó la jugada que cambió todo.

Berduc aprovechó rápidamente un tiro libre. La pelota llegó hasta Yair Laurerio, quien recibió por la izquierda y lanzó un centro pasado al área.

El arquero de Vázquez no consiguió controlar el balón, ya que se resbalo al saltar y ahí, atento como todo goleador, apareció Axel Faure.

El número 9 no preguntó cómo ni con qué parte del cuerpo. La cuestión era mandarla al fondo de la red, y así lo hizo. La pelota cruzó la línea, el grito salió del alma y Berduc encontró, sobre el cierre, el premio que tanto había buscado.

¡Gol de Axel Faure y locura total!

BERDUC NO SE BAJA DE LA PELEA

La victoria llegó con sufrimiento, tensión y una definición digna de una película. Berduc hizo el gasto, buscó durante casi todo el partido y encontró su recompensa cuando el empate parecía inevitable.

El triunfo tiene un valor especial con 18 puntos, Berduc se mantiene a solo dos unidades de los líderes, Independiente de Jubileo y General Urquiza, y comparte la persecución con Huracán.

El Clausura está al rojo vivo y Berduc quiere ser protagonista hasta la última fecha.

Porque, como dice el tango, a veces todo se define con el tiro del final. Y esta vez, el tiro salió perfecto.

SPORTIVO PEGÓ DOS VECES Y FESTEJÓ EN CASA AJENA

¡Los clásicos tienen dueño y esta vez fue Sportivo Villa Clara! ⚽🔥 Después de conseguir un triunfo importante, el equipo se dio otro gran gusto: derrotó 2-0 a Las Palmas en condición de visitante y se quedó con el clásico de la fecha. ¿Los héroes de la jornada? Juan Osuna y Nicolás Romero, dos futbolistas que ingresaron en el complemento y terminaron cambiando la historia.

Porque en los clásicos no se habla de merecimientos, se habla de resultados. Y Sportivo tuvo contundencia, aprovechó sus oportunidades y se llevó un triunfazo que se festeja el doble.

LAS PALMAS AVISÓ, PERO LE FALTÓ EL GOL

Durante la primera mitad, Las Palmas manejó las acciones y tuvo las situaciones más claras para abrir el marcador.

La más peligrosa nació de un robo de Fidel Fetter, quien asistió a Lederhos. El delantero quedó frente a José Bonnin, pero el arquero de Sportivo respondió de manera espectacular: achicó rápido y, con el pie, desactivó el remate para mantener su arco en cero.

El local insistía y buscaba lastimar, mientras Sportivo intentaba encontrar espacios para responder.

Del otro lado, Ramiro Constante tuvo su oportunidad para el conjunto de Villa Clara, pero esta vez apareció Augusto Nutz, quien se lució bajo los tres palos de Las Palmas y logró neutralizar el disparo.

Lederhos también probó suerte con un tiro libre que pasó muy cerca. Las Palmas había hecho méritos para irse al descanso en ventaja, pero la falta de precisión y las buenas intervenciones de los arqueros dejaron el marcador en blanco.

SPORTIVO MOVIÓ EL BANCO Y CAMBIÓ LA HISTORIA

El complemento presentó otro escenario. Sportivo Villa Clara logró emparejar las acciones y el clásico se volvió mucho más equilibrado, con dos equipos que sabían que un error podía resultar decisivo.

Pero la clave estaba en las variantes.

El entrenador de Sportivo encontró respuestas en el banco y los cambios terminaron siendo determinantes para inclinar la balanza.

Primero apareció Nicolás Romero, quien llevaba apenas unos minutos en cancha cuando encontró su oportunidad para romper el cero y poner en ventaja al conjunto visitante.

¡Gol de Sportivo y fiesta!

Las Palmas todavía intentaba acomodarse al golpe cuando llegó el segundo mazazo. Esta vez fue el turno de Juan Osuna, otro de los futbolistas que habían ingresado en el complemento y que, con pocos minutos en el campo de juego, también consiguió inflar la red.

Dos cambios, dos goles y un clásico que empezaba a tener dueño.

DOS GOLPES DEMOLEDORES Y A FESTEJAR

El 2-0 fue demasiado para Las Palmas, que se quedó sin respuestas ante la contundencia de su rival.

Sportivo había sufrido en el primer tiempo, había encontrado dificultades para generar peligro y hasta había visto cómo su rival desperdiciaba situaciones claras. Sin embargo, en el complemento sacó a relucir su efectividad y resolvió el partido con una ráfaga demoledora.

Sobre el final, Nicolás Romero estuvo cerca de completar su doblete, pero falló en la definición y dejó escapar la posibilidad de decorar todavía más el resultado.

No hizo falta. El trabajo ya estaba hecho.

SPORTIVO FESTEJA, LAS PALMAS LAMENTA

El clásico quedó en manos de Sportivo Villa Clara, que se llevó tres puntos valiosísimos y el orgullo de ganar en condición de visitante.

Las Palmas podrá lamentarse por las oportunidades desperdiciadas durante la primera mitad, pero los clásicos no se ganan por merecimientos: se ganan haciendo goles.

Y Sportivo los hizo en el momento justo.

Nicolás Romero y Juan Osuna, dos suplentes que entraron para cambiarlo todo y terminaron convertidos en los héroes de la jornada.

¡PUEBLO CAZÉS SUMÓ SU SEGUNDO TRIUNFO Y QUIERE MÁS

¡El Verde está de fiesta! Pueblo Cazés consiguió su segundo triunfo en el Torneo Clausura y empieza a levantar vuelo. Esta vez, la víctima fue ante Santa Teresita, al que derrotó por 2-0 con dos verdaderos golazos de Ihuen Barrios y Franco González. Además, el conjunto rival terminó con diez jugadores por la expulsión de Ramiro Ávalo.

Pueblo Cazés volvió a sonreír, sumó tres puntos importantes y empieza a demostrar que tiene argumentos para dar pelea. ¡El Verde quiere ser protagonista!

SANTA TERESITA ARRANCÓ MEJOR, PERO NO LO APROVECHÓ

El encuentro comenzó con Santa Teresita más decidido, dispuesto a tomar la iniciativa y golpear de entrada. El conjunto visitante encontró espacios y generó un par de situaciones muy claras en los primeros minutos, pero falló en la definición y dejó escapar una oportunidad inmejorable para ponerse en ventaja.

Con el correr del reloj, el trámite se emparejó. La lucha se trasladó a la mitad de la cancha, donde ambos equipos buscaron imponerse, manejar la pelota y encontrar los caminos para lastimar. El partido se volvió disputado, con mucha pelea en la zona media y dos equipos que no querían regalar nada.

Pero cuando el primer tiempo se acercaba a su final, apareció la magia.

IHUEN BARRIOS Y UN GOLAZO PARA ROMPER EL CERO

Cuando parecía que ambos equipos se irían al descanso sin sacarse ventajas, Ihuen Barrios sacó un golazo de la galera y puso el 1-0 para Pueblo Cazés.

El Verde encontró el premio en el momento justo. Un tanto que cambió el panorama del partido y le permitió afrontar el complemento con la tranquilidad de estar arriba en el marcador.

Santa Teresita sintió el golpe y quedó obligado a salir a buscar la igualdad.

LA EXPULSIÓN QUE COMPLICÓ AL SANTA

En el segundo tiempo llegó otra situación determinante: la expulsión de Ramiro Ávalo.

Santa Teresita perdió a una pieza importante en su funcionamiento, ya que el volante es fundamental para la recuperación y la gestación del juego del equipo.

Con un hombre menos, el conjunto santo tuvo que reorganizarse y redoblar esfuerzos para mantenerse en partido.

Sin embargo, pese a la inferioridad numérica, el trámite continuó siendo equilibrado. Santa Teresita no bajó los brazos y Pueblo Cazés debió trabajar para sostener la ventaja y encontrar el golpe definitivo.

🚀 FRANCO GONZÁLEZ, CON UN REMATE IMPOSIBLE

Y cuando el encuentro todavía estaba abierto, apareció Franco González para ponerle el moño a la victoria del Verde.

El delantero sacó un remate espectacular, de esos que parecen imposibles para cualquier arquero, y clavó el 2-0 definitivo.

¡Un verdadero golazo para liquidar la historia!

Pueblo Cazés encontró en la pegada de González la tranquilidad que necesitaba para cerrar un partido trabajado y celebrar.

¡DE PELÍCULA! URQUIZA LO EMPATÓ EN LA ÚLTIMA

Hay partidos que se juegan, se sufren y se recuerdan. Y después están esos que parecen escritos por un guionista de Hollywood, con suspenso hasta el último segundo, un villano que se queda sin final feliz y un héroe que aparece cuando ya no queda tiempo para nada. General Urquiza y Hambis protagonizaron una verdadera película de suspenso que terminó con un misil del capitán William Decombard, un empate agónico y el equipo de General Urquiza compartiendo la cima con Independiente de Jubileo.

Hambis lo ganaba con un gol de Jairo Espiga, sumaba 19 puntos y quedaba a una sola unidad del líder. Pero cuando el triunfo parecía asegurado, apareció el número 2 de Urquiza, se vistió de delantero y sacó un bombazo inolvidable para estampar el 1-1 definitivo. ¡Increíble!

⚔️ DOS EQUIPOS CON BUEN PIE Y UN PRIMER TIEMPO DE ALTO VUELO

El partido tuvo todos los condimentos. Dos equipos duros, bien trabajados y con argumentos futbolísticos para justificar por qué están entre los protagonistas del campeonato.

General Urquiza arrancó decidido a imponer condiciones y tuvo varias oportunidades para abrir el marcador. Franco Fleitas, en dos ocasiones, y Rafael Benítez estuvieron cerca de quebrar la resistencia de Hambis, pero al conjunto de Urquiza le faltó esa cuota de picardía necesaria para transformar sus buenas intenciones en goles.

Hambis, mientras tanto, también tenía lo suyo. Con paciencia, orden y buenas asociaciones, comenzó a encontrar espacios hasta que llegó el momento de golpear.

El equipo fue creciendo de la mano de Guy, que empezó a recuperar el control de la mitad de la cancha, y encontró su premio con una bonita definición de Jairo Espiga.

¡Gol de Hambis! El festejo tenía fundamento: por entonces, el equipo había logrado soltarse, equilibrar el desarrollo y aprovechar su momento para ponerse en ventaja.

El 1-0 le daba aire, confianza y una oportunidad de oro para meterse definitivamente en la conversación por la punta.

HAMBIS SE PLANTÓ Y URQUIZA FUE CON TODO

En el complemento, General Urquiza salió a buscar el empate con el orgullo de quien sabe que no puede dejar escapar semejante oportunidad.

Fue al frente, arriesgó y hasta se animó a defender con tres hombres para sumar efectivos en ataque. Necesitaba encontrar el gol y no estaba dispuesto a resignarse.

Pero enfrente tenía un Hambis que sabía muy bien lo que estaba jugando.

El conjunto verde se plantó atrás, cerró espacios y resistió los embates de Urquiza. Cada minuto que pasaba alimentaba la ilusión de llevarse tres puntos de enorme valor.

Y cuando recuperaba la pelota, Hambis también sabía cómo lastimar.

Blanc y Tomás Villagra aportaban alternativas, mientras que Lucas Buffet y Jairo Espiga eran referencias constantes en ataque. La estrategia estaba clara: aguantar la presión, recuperar y salir rápido para intentar liquidarlo de contra.

General Urquiza empujaba. Hambis resistía. El reloj corría.

Y la película se acercaba a su desenlace.

EL MISIL DEL CAPITÁN QUE CAMBIÓ TODO

El partido se moría. El tiempo adicional avanzaba y Hambis acariciaba una victoria que lo dejaba a un punto de la cima.

Pero el fútbol, ese deporte capaz de cambiarlo todo en un instante, todavía guardaba una última sorpresa.

Se jugaba el tiempo añadido cuando la pelota le quedó al capitán de General Urquiza, William Decombard.

A esa altura, el número 2 ya era prácticamente un delantero más. Había dejado su posición habitual para sumarse a la desesperada búsqueda del empate.

Y entonces sucedió lo impensado.

Decombard controló, giró sobre sí mismo y sacó un misil. Un bombazo recto, potente, de esos que parecen llevar escrito el destino desde el momento en que salen del pie.

La pelota viajó hacia el arco de Hambis y terminó en el fondo de la red.

¡GOOOOOOL DE GENERAL URQUIZA!

El grito fue ensordecedor. Los jugadores corrieron a abrazar al capitán, el banco explotó y todo General Urquiza celebró como si hubiera ganado una final.

No era para menos: el gol significaba rescatar un punto cuando la derrota parecía inevitable y, además, alcanzar los 20 puntos para volver a compartir la punta del Torneo Clausura.

HAMBIS SE QUEDÓ SIN FINAL FELIZ

Del otro lado quedó la desazón.

Hambis había hecho muchas cosas bien para llevarse la victoria. Encontró su gol, supo defender la ventaja, resistió la presión y estuvo a segundos de conseguir tres puntos que lo hubieran dejado a tiro de la cima.

Pero el fútbol no entiende de merecimientos cuando la pelota todavía está en juego.

El misil de Decombard le arrebató dos puntos que Hambis ya sentía en el bolsillo. Una igualdad que duele por la forma, por el momento y por todo lo que había en juego.

GENERAL URQUIZA SIGUE ARRIBA Y EL CLAUSURA ESTÁ AL ROJO VIVO

El empate tuvo sabor a victoria para General Urquiza. El equipo no bajó los brazos, fue a buscarlo hasta el último instante y encontró en su capitán al héroe menos pensado.

Con 20 puntos, Urquiza comparte la cima con Independiente de Jubileo y mantiene viva una lucha por el campeonato que promete emociones hasta el final.

Hambis, por su parte, se quedó con las manos vacías en términos de resultado, aunque dejó una actuación que confirma que tiene argumentos para pelear bien arriba.

El final fue de película: Hambis tenía el triunfo, Urquiza estaba contra las cuerdas y William Decombard apareció con un bombazo para cambiar el guion en el último suspiro.

CORTE FINAL: GENERAL URQUIZA 1-1 HAMBIS.