26 mayo, 2026

Gabriel Epstein: “Lo irresponsable era seguir igual”

Gabriel Epstein

Epstein se pronunció a favor de la reforma previsional provincial, advirtiendo que la falta de cambios pone en riesgo la sostenibilidad del sistema y la capacidad de respuesta del Estado entrerriano.

En medio del debate provincial sobre el sistema previsional, Gabriel Epstein, reconocido militante de la Unión Cívica Radical y actual asesor en la Comuna de Jubileo, hizo pública su postura a través de una carta abierta titulada “Lo irresponsable era seguir igual”. En la misma, Epstein justifica su apoyo a la reforma del sistema, calificándola como una medida necesaria para garantizar la viabilidad del Estado entrerriano.

Sostener el sistema: el eje de la discusión

Para Epstein, el déficit previsional ha dejado de ser una advertencia de riesgo a futuro para transformarse en un problema que compromete el presente de la provincia. “Hay momentos donde sostener una situación sin corregirla deja de ser prudencia y empieza a convertirse en irresponsabilidad”, sentenció el asesor de la Comuna de Jubileo.

Epstein argumentó que la reforma no debe leerse como un capricho o una discusión cómoda, sino como una herramienta para evitar la parálisis del Estado provincial. Según su visión, el déficit no es solo un dato contable, sino un lastre que limita la capacidad de inversión y de cumplimiento de las obligaciones del Ejecutivo provincial.

Solidaridad intergeneracional

Uno de los puntos más destacados de su declaración es la interpretación del sistema solidario. Epstein sostiene que proteger el sistema no implica solo atender a quienes hoy perciben un haber, sino también garantizar la seguridad de quienes trabajan y aportan con la expectativa de jubilarse a futuro.

“La solidaridad no es solo con los que ya llegaron: es también con los que vienen. Un sistema previsional solidario debe responderles a quienes trabajan y esperan”, subrayó.

La identidad reformista

Apoyándose en su tradición política, el dirigente reafirmó su postura reformista: “Una tradición que entiende que reformar no significa destruir el Estado, sino evitar que se vuelva incapaz de cumplir lo que promete”.

Finalmente, Epstein cuestionó la costumbre de posponer las decisiones difíciles, una práctica que, a su entender, se confundió durante mucho tiempo con “sensibilidad”. Bajo su óptica, postergar los cambios necesarios no protege derechos, sino que, por el contrario, termina deteriorando aquello que se pretende preservar. “No hay Estado justo si el Estado deja de ser sostenible”, concluyó el abogado sansalvadoreño.