28 agosto, 2026

Emotiva despedida por jubilación de Susana Silva en el Hospital San Miguel

Susana Silva

Entre muestras de profundo afecto, lágrimas y el cálido reconocimiento de compañeros, amigos y familiares, la ex coordinadora departamental de salud cerró este jueves una extensa y destacada trayectoria dentro de la salud pública local. La despedida se llevó a cabo en las instalaciones del Hospital San Miguel. “No pensé que tanto acompañamiento, estoy muy feliz”, expresó visiblemente conmovida.

La mañana de este jueves 27 de agosto quedará grabada a flor de piel en el Hospital San Miguel. Es que el centro de salud fue el escenario central de una emotiva y convocante ceremonia de despedida para Susana Silva, quien tras años de vocación, entrega y servicio al prójimo formalizó su paso al cuadro pasivo de la jubilación.

La jornada estuvo impregnada de sorpresas y un fuerte clima de gratitud colectiva. Compañeros de distintas áreas, personal médico, allegados y familiares se autoconvocaron en el propio nosocomio para abrazar a quien fuera una figura clave en la gestión sanitaria local, especialmente recordada por haber estado al frente de la coordinación departamental en los momentos más complejos de la historia reciente, como lo fue la emergencia sanitaria durante la pandemia de COVID-19.

El cariño incondicional y el repaso de una trayectoria

Visiblemente emocionada por las muestras de afecto y por los presentes recibidos —en especial la sorpresa que le prepararon sus antiguos compañeros del quirófano—, Susana compartió sus sensaciones en diálogo con los medios presentes tras el acto:

“No pensé que tanto. No pensé tanto acompañamiento, estoy muy feliz. Uno a veces piensa ‘salí de ahí, ya me olvidaron’, pero no”, confesó con la voz quebrada por la emoción a FM Brillante, reconociendo que todo el cariño recibido es simplemente el reflejo del ida y vuelta tras una vida de entrega.

Haciendo memoria de sus inicios, la flamante jubilada recordó que su camino en la institución comenzó en el año 1989: “Únicamente tengo palabras de amor, de recuerdo. Desde que ingresé en el 89 al quirófano, después pasé por la parte de maternidad y, fundamentalmente, en el quirófano, donde también recibí un presente que no me lo esperaba”.

Una nueva etapa con la tranquilidad del deber cumplido

Al cerrar este capítulo fundamental de su vida, Silva destacó la satisfacción de haber transitado su vocación con honestidad y compromiso: “Yo creo que desarrollé mi profesión lo mejor que pude. Así que bueno, dale las gracias a todos mis compañeros, amigos, familiares, a todos los que se acercaron. Me voy bien, me voy tranquila, y a seguir intentando que Dios quiera”, concluyó con una sonrisa, lista para transitar esta nueva etapa con la certeza de haber dejado una huella imborrable en la salud pública y en el corazón de toda la comunidad de San Salvador.