30 julio, 2026

Concejo Deliberante: aprobaron por unanimidad la ordenanza de modernización para la habilitación comercial

Daniela Casse en la Banca

En la sesión ordinaria de este miércoles, el cuerpo deliberativo dio sanción unánime a la iniciativa impulsada por la presidencia del cuerpo y concejales oficialistas. La norma apunta a simplificar los trámites administrativos para la apertura de negocios, respondiendo a una demanda histórica del sector comercial y profesional.

Durante la Sesión Ordinaria Nº 6 llevada a cabo este miércoles 29 de julio en la Sala de Reuniones “General Don José Francisco de San Martín”, el Honorable Concejo Deliberante aprobó por unanimidad un proyecto clave para el desarrollo económico local: la nueva ordenanza de Modernización del Régimen de Habilitación de Actividades Comerciales, Industriales y de Servicios (Legajo Nº 2349).

La iniciativa, que venía con despacho de la Comisión de Gobierno y Legislación Municipal, había sido presentada originalmente por la presidente del cuerpo, Silvia Daniela Casse, y el edil Mario Benito Torrez, sumando como adherentes al bloque de concejales de “Juntos por San Salvador”.

Una demanda largamente esperada por el sector comercial

Durante el debate legislativo, el concejal Mario Torrez destacó que la normativa responde a un pedido expreso del Centro Económico de San Salvador. “Esta ordenanza va a permitir que abrir un negocio sea algo simple. Hasta ahora era muy complicado abrir un negocio por los temas administrativos. Esta es una ordenanza más moderna”, remarcó.

En la misma línea, desde la oposición la concejal Georgina Thea adelantó el acompañamiento del bloque, señalando que tras mantener reuniones con diversos profesionales de la ciudad, todos coincidieron en que esta modernización constituye un cambio necesario y un verdadero avance para agilizar los circuitos administrativos.

Los fundamentos y el nuevo modelo de gestión según Daniela Casse

Posteriormente, la presidente del Concejo Deliberante, Daniela Casse, hizo uso de la palabra desde la banca – el concejal Torrez ocupó la presidencia – para profundizar en los alcances de la flamante normativa, exponiendo los conceptos centrales que fundamentan esta transformación estructural:

  • Un Estado que acompaña y facilita: La presidente del Concejo remarcó que el objetivo central es transitar hacia un modelo “a un modelo donde la administración acompaña al vecino en todo el trámite para su inscripción”. Esto responde a una política de gobierno orientada a acercar el Estado, transformándolo en una herramienta que facilite resultados a quienes desean trabajar sin perder tiempo innecesario.
  • El fin de las trabas burocráticas: “Que el procedimiento administrativo no sea un obstáculo para quien quiere producir, para quien quiere trabajar, para quien quiere generar empleo y el desarrollo de la economía local”, enfatizó Casse.
  • Una ordenanza obsoleta de 2007: La nueva normativa reemplaza a la ordenanza número 877 de 2007, la cual quedó completamente desactualizada frente a la realidad actual. Al respecto, explicó que cuando una regla es incumplida por la mayoría, no se debe a una intención de infringir la ley, sino a que la norma se tornó excesivamente compleja, engorrosa y obstructiva, desalentando la inscripción.
  • La realidad de la informalidad y los dos caminos del Estado: Con la vieja ordenanza, casi el 90% de los comercios abiertos no lograban cumplir con la totalidad de los requisitos estipulados. Ante esto, el municipio evaluó dos opciones: mantener una regla impracticable o ofrecer un marco más simple y eficiente que incentive la formalidad.
  • Controles garantizados y sin bajar exigencias: Casse aclaró enfáticamente que este proyecto no baja exigencias ni reduce los controles, sino que simplifica los trámites y la burocracia. El Ejecutivo continúa garantizando la seguridad, higiene y salubridad mediante herramientas como las normativas de seguridad eléctrica, las resoluciones de EPRE y las exigencias de ART para empleadores. La diferencia radica en la administración de dichos controles, implementando declaraciones juradas para agilizar la documentación y normando formalmente la constancia de inscripción.
  • Una definición clave: “Una buena ordenanza por ahí no es la que reúne la mayor cantidad de requisitos, sino es aquella que más gente o más vecinos pueden cumplirla”, concluyó.

Con la sanción de esta ordenanza, San Salvador da un paso adelante en materia de desburocratización estatal, facilitando las inversiones locales, el trabajo formal y el crecimiento comercial de la ciudad.

Por Roberto Jourdán.