23 julio, 2026

Despidieron en San Salvador los restos del querido Padre Marcelo Krenz

Velatorio Padre Marcelo

Con una masiva concurrencia de fieles, sacerdotes de toda la región y la presencia de dos obispos, la comunidad despidió este miércoles al Padre Marcelo Krenz, quien falleció a los 91 años. Sus restos fueron velados y homenajeados en la parroquia Santa Teresita del Niño Jesús.

La comunidad de San Salvador vivió este miércoles una jornada de profundo dolor, emotividad y reconocimiento al despedir los restos del Padre Marcelo Krenz, querido y recordado sacerdote de la Diócesis de Concordia, cuya Pascua se produjo este martes 21 de julio a la hora 14:50, a la edad de 91 años.

Las instalaciones de la parroquia Santa Teresita del Niño Jesús —su segunda casa y el epicentro de su intensa labor pastoral— cobijaron el velatorio y la solemne misa de exequias, un espacio de oración y memoria que congregó a una multitud de vecinos, fieles y allegados.

Una despedida con fuerte presencia episcopal y sacerdotal

La emotiva ceremonia contó con la presencia de más de veinte sacerdotes y referentes religiosos de la región, destacándose la participación de los padres Raúl Joannas, Daniel Petelín, José Luis Bogado y Martín Bordet, este último compartiendo con los presentes cálidos y entrañables recuerdos de la trayectoria del Padre Marcelo.

Asimismo, el último adiós contó con el máximo acompañamiento jerárquico de la Iglesia diocesana: estuvieron presentes el actual obispo de la Diócesis de Concordia, Monseñor Gustavo Gabriel Zurbriggen, y el obispo emérito Monseñor Luis Armando Collazuol.

El cortejo y el último adiós hacia el descanso eterno

Tras las exequias, el cortejo fúnebre partió, deteniendo su marcha frente a la capilla San José (en el predio de la Escuela Nº 113 “San José”) en señal de homenaje y reconocimiento teniendo en cuenta que la misma fue construida por el Padre Marcelo, para luego continuar su recorrido hacia el cementerio local, donde descansarán sus restos.

San Salvador despide así a una figura fundamental de su historia espiritual y comunitaria, cuyo legado de fe, servicio y cercanía con la gente perdurará imborrable en el corazón de toda la comunidad.

Por Roberto Jourdán.
Fotos: Horacio Roldan.